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¿Y si la Solución es un Salario Máximo?

En una entrada reciente a este blog titulada “ Se Buscan Alternativas al Salario Mínimo”,   Ana María Díaz  escribió  sobre la necesidad de re-pensar los mecanismos de cálculo del salario mínimo (en la actualidad no beneficia ni al empleado, ni al empleador,  ni al desempleado).  En este escrito, Ana María  pregunta al lector sobre ideas y propuestas que sirvan para cambiar el actual mecanismo de cálculo del salario mínimo. Dando respuesta a esa pregunta,  a continuación les presento mi propuesta para regular el salario mínimo a partir de la definición de un salario máximo.

Colombia,  según el Banco Mundial es el Séptimo país más desigual en el mundo. Los expertos afirman que somos un país donde la desigualdad es comparable con la de países como Haiti y Angola. De los CIVETS (Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía, Sur Africa), Colombia es la Economía más desigual.  Esta desigualdad puede ser fácilmente contextualizada en el mercado laboral, donde la desigualdad de ingresos es abismal:  De un lado se encuentran aquellos trabajadores que se ganan un salario mínimo, equivalente a COP$589.500, y por otro lado se encuentran directivos que pueden llegar a ganar hasta setenta (70) veces este salario mínimo mensual.

Así, por ejemplo, un Director Financiero de una Multinacional gana en promedio un salario mensual de COP$37,415,938. Es decir, el director financiero devenga, en promedio, 63 veces más de lo que gana un colombiano asalariado, o puesto de otra forma, el Director Financiero gana en (1) un mes lo que un trabajador devengando un salario mínimo  ganaría en cinco (5) años de trabajo.  Ni qué decir de los ejecutivos de Pacific Rubiales quienes, tal como lo señala revista Dinero,  ganan un promedio mensual de COP$1.783 millones.  Esto es 3.024 veces más que el ingreso que percibe un trabajador colombiano.  Puesto en otros términos, un asalariado tendría que trabajar durante 250 años seguidos para poder ganar lo que uno de estos ejecutivos recibe en un mes.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Trabajo, 57.5% de los ocupados (11.410.000 colombianos ) reciben menos de un salario mínimo o un salario mínimo al mes. Estas cifras sin contar el gran numero de Colombianos que se encuentran en el sector informal.  Viendo estas cifras me pregunto, ¿es conveniente que exista esta desigualdad salarial tan abismal? ¿Cuántos empleos se podrían crear al disminuir  los ingresos de los altos ejecutivos? El argumento común y repetitivo en la defensa de esta diferenciación salarial es la gran responsabilidad en la toma de decisiones por parte de los ejecutivos, pero ¿no se estará sobrevalorando esta responsabilidad?.

Sumado a esto,  la experiencia ha demostrado que la recompensa de bonos altos lleva a directores de empresas a tomar decisiones riesgosas y que pueden acarrear efectos negativos: en Colombia tenemos el ejemplo reciente del caso de Interbolsa, donde decisiones arriesgadas de directivos en busca de mejores dividendos llevaron a la principal corredora de Bolsa del país a su caída.  De igual forma, como lo señala Dan Pink, grandes sumas de dinero como recompensa pueden tener un efecto negativo en el rendimiento laboral de un empleado, por lo cual es conveniente pensar en buscar salarios y bonos razonables y  premiar el buen desempeño con otro tipo de recompensas  no económicas,  como mayor cantidad de tiempo libre etc.

También cabe señalar que la existencia de este tipo de desigualdad de ingresos en una sociedad tiene efectos colaterales negativos en cuanto a niveles de violencia, inseguridad, cohesión social, acceso a servicios básicos y fortalecimiento de la economía de consumo nacional entre otros.

Así que la pregunta que me surge es la siguiente: ¿Por qué no pensamos en crear un salario máximo?

Mi propuesta está encaminada a la creación de un marco legal que fije un tope máximo al salario mensual (incluidas bonificaciones), atándolo al salario mínimo dentro de una misma compañía.   La ley podría señalar que el salario máximo dentro de una compañía no puede ser superior a cierto número de veces el salario mínimo dentro de la misma compañía. En otras palabras el salario mínimo dentro de una compañía sería, por ejemplo, aquella suma 25 veces inferior al salario más alto de la compañía. Así, si el salario mínimo que se paga en una compañía es de $589.500, el salario más alto en esa empresa sería, por consiguiente, de $14.737.500.

De esta forma, si se quiere pagar más a las directivas también se deberá pagar más a los trabajadores en la base de la pirámide, manteniendo un alto grado de flexibilidad salarial dependiendo de las regiones, de los sectores económicos, del tamaño de la empresa etc.  El sistema iría acompañado de políticas de generación de empleo por parte de las compañías.  El marco normativo podría de igual forma señalar un salario mínimo por hora que varíe dependiendo de la región y de la  industria, de forma tal que sirva como barrera de contención ante posibles abusos que se pueda generar por parte de empleadores ávidos de explotación laboral y ganancias financieras con este nuevo mecanismo de cálculo del salario mínimo.

En cuanto al ente encargado de verificar el cumplimiento de la normatividad, la DIAN podría realizar un control directo a partir de la verificación de la contabilidad interna de cada compañía y el Ministerio del Trabajo  realizaría un control indirecto a través de las quejas que se reciban por parte de empleados frente al incumplimiento de la norma.

El establecer un salario máximo podría repercutir directamente en la generación de empleo – con la reducción salarial mensual de un presidente de una compañía se podrían generar al menos unos 10 nuevos puestos, de ser necesarios. También podría jugar un papel importante en la competitividad de compañías en el mercado y Colombia podría convertirse en un ejemplo no solo regional sino mundial en combatir la desigualdad social.