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Entrenamos Trabajadores o Educamos Ciudadanos

Una gran conmoción han causado nuevamente los resultados de las pruebas PISA, que dejan al país en una posición no muy cómoda.  Ha sido tal la conmoción que el Senador Álvaro Uribe (tal vez a manera de auto-crítica) hizo mención a los resultados en su discurso de posesión en el Congreso.

Las Pruebas PISA (Programme for International Student Assesment) son administradas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y se realizan cada tres años entre 70 países. Las pruebas  buscan evaluar el conocimiento y las habilidades de estudiantes de 15 años entre los países participantes.

¿Y qué tan importantes son estas pruebas?

Las pruebas PISA han sido objeto de un sinnúmero de críticas por parte de diferentes académicos, gobiernos y organizaciones en el mundo. Algunos de estos estudios son muy interesantes de leer, como el trabajo de Svend Kreiner o  Hugh Morrison.

Una de las mayores críticas que la hacen a este sistema de evaluación apunta a su intención de universalizar la educación bajo unos parámetros no necesariamente comunes a todas las culturas. Otra de los grandes críticas es que las preguntas son traducidas a distintos idiomas, lo cual implica que las preguntas no tengan el mismo sentido en países y culturas diferentes. Es decir, algunos países pueden ser castigados por problemas de traducción.

En el año 2000 la OCDE reconoció errores de cálculo en las pruebas, por lo cual informó que los resultados de ese año no podían ser usados con un ciento por ciento de exactitud. En el mismo sentido, en las pruebas del 2006 se descubrió que si bien se calificó en matemáticas a todos los países participantes, en realidad las preguntas de matemáticas no fueron respondidas por todos los participantes de las pruebas, porque nunca se entregaron. A pesar de no ser presentadas pruebas de matemáticas en ciertos países, estos fueron calificadas usando como base los resultados de otras pruebas.

Otro ángulo de crítica es en cuanto a la validez de la metodología de análisis de los exámenes. Las pruebas PISA usan el modelo de cálculo Rash. Entre los diferentes críticos de la aplicación del modelo a las pruebas PISA se encuentra Svend Kreiner de la Universidad de Copenague (Estudiante de Georg Rash).  De acuerdo con Kreiner, para que el modelo Rash funcione perfectamente las preguntas deberían tener el mismo grado de dificultad en todos los lugares donde es presentando el examen. Sin embargo, de acuerdo con sus observaciones, por razones de orden cultural y traducción, este requisito no se cumple en el caso de las pruebas PISA.

La falta de educación critica

Dentro de los varios problemas que enfrenta el actual sistema educativo colombiano, y al que quiero referirme en esta ocasión, es la falta de promoción del pensamiento crítico y analítico. En Colombia se asume que por ir al Colegio o estudiar un pregrado Universitario, la persona se considera educada.  En mi opinión esta suposición es falsa.  En Colombia son pocas las Universidades y profesores que educan: la mayoría de Colegios y Universidades entrenan a las personas en una actividad económica para hacer parte del mercado, no más.

“A uno lo educan en Colombia para repetir. .. Cuando a uno lo educan en Colombia como a mí me educaron, lo preparan para repetir, para decir lo que el profesor dice. Aquí se sanciona estar en desacuerdo, hay un énfasis enorme a la obediencia. Es un país donde no se puede decir no, donde buscan personas sumisas. Entonces, cuando llegan y le dicen “usted, piense”, uno no siente que sea capaz intelectualmente.”

 Juan Ricardo Ortega, saliente director de la DIAN.

Rodolfo Yinás ha señalado en repetidas ocasiones la urgente necesidad de generar un cambio en nuestro sistema educativo haciendo especial énfasis a la necesidad de  promover una enseñanza crítica y analítica:

Para mí, el problema es de la metodología y de la estructura de los profesores. Los profesores quieren tener una posición no de guía, sino de maestros en donde solamente ellos mandan. Son ellos quienes les dicen a los niños qué tienen que aprender y si pasan o no pasan. Así es imposible. No son instructores, sino personas que quieren tener poder, poder de rajar y de expulsar de la escuela.”

Rodolfo Yinás

En la mayoría de Colegios y Universidades se enseña solo una verdad, la del profesor, la del libro, la de la sentencia. En la educación se transmite el mensaje de que el mundo es  blanco y negro, la educación no prepara al estudiante para aceptar que en el mundo no hay verdades absolutas sino verdades relativas.

En este sentido el gobierno, académicos y profesores deberíamos analizar críticamente el valor que debemos darle a los resultados de las pruebas PISA al momento de generar las políticas educativas.

Para concluir,  las pruebas PISA deben servir simplemente como un indicador al momento de tomar decisiones frente a una posible reforma a la educación, sin embargo no podemos generar un país enfocado solo en obtener buenos resultados en estas pruebas. En este sentido es importante que la reforma educativa no se quede solo en el nivel básico, también debe implementarse en el nivel superior y que, como tal, se le dé especial importancia a la promoción de una enseñanza critico-analítica.

Probablemente el desarrollo de una educación critico-analítica nos permitirá que cambiemos de ser una sociedad polarizada donde no podamos admitir y respetar la diferencia de pensamiento,  cayendo en falacias argumentativas descalificativas (por ejemplo llamar al que piensa diferente Castrochavista o Guerrerista), o lo más común usar la violencia para callar posiciones diferentes, a una constructiva y de tolerancia.

El Colegio y la Universidad no deben ser espacios solamente para entrenar a los futuros trabajadores, deben ser espacios para educar ciudadanos.