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¿Cómo Podemos Financiar la Paz?

Al mismo tiempo que el gobierno y las FARC negocien los 6 puntos de la agenda acordada es necesario establecer una estructura económica que garantice el financiamiento de la paz a largo plazo tiene que establecerse al mismo. La estructura financiera que se establezca tiene que tener en cuenta los gastos en el apoyo financiero post-conflicto a los desmovilizados, los milicianos y las más de 120.000 familias (Cifras rebeladas por la Fundación Ideas para la Paz) que hoy viven de la producción de cultivos ilícitos y trabajan de la mano con la guerrilla, entre otros.

Una estructura financiera adecuada será el mejor blindaje ante otros grupos ilegales que quieran hacer uso de las estructuras dejadas por la guerrilla, evitando que desmovilizados tomen nuevamente las armas o que los cocaleros sean absorbidos por las BACRIM o carteles Mexicanos.

Alternativas para Financiar la Paz en Colombia

Se puede argumentar que el gobierno tiene tres posibles alternativas para financiar la paz:

  • Incrementar los impuestos.
  • Usar el 4×1000.
  • Crear un fondo de riqueza soberana de inversión.

A continuación revisamos cada una de estas opciones.

Incrementar los Impuestos

Para el gobierno subir impuestos un año antes de elecciones presidenciales podría ser un suicidio político, puesto que no existe una voluntad general de financiar la paz con más impuestos. En este punto, recientemente la encuesta de Invamer Gallup realizada para la revista Dinero reveló que dos terceras partes de los encuestados dijeron que no estaban dispuestos a pagar más impuestos para financiar la paz.

Usar el 4×1000

El gobierno del presidente Pastrana en el año 1998 introdujo el 2×1000 transitoriamente para enfrentar la crisis por la que atravesaba el país en ese momento; en el año 2000 mediante la Ley 633 se aumentó a 3×1000 y lo convirtió en un gravamen de carácter permanente. Con posterioridad bajo el Gobierno del Presidente Uribe la ley 863 de 2003 lo incrementó a un 4 por mil.

Este tributo puede asignarse para el financiamiento de la paz en Colombia, sin embargo como resultado de la inseguridad generada por este gravamen, el Presidente Santos ha manifestado su intención de poder desmontarlo parcialmente y existe una voz general tanto del sector bancario como de los usuarios para que se desmonte dicho impuesto. Con este panorama no es muy viable esta segunda opción.

Fondo de Riqueza Soberana de Inversión

La tercer alternativa la cual es la que propone este artículo, es la creación de un Fondo de Riqueza Soberana (“FRSI”) con el objetivo de financiar gastos relacionados con el proceso de paz y que sean duraderos a largo plazo (capacitación, rehabilitación etc).

De manera general se puede decir que los FRSI son vehículos de inversión de propiedad estatal que controlan una cartera de activos financieros nacionales e internacionales. Generalmente los FRSI son   usados por los países como cuentas de ahorro para prevenir posibles periodos de inestabilidad económica y para balancear revaluaciones de la moneda entre otros.

Los FRSI generalmente se crean con fondos provenientes de regalías derivadas de la explotación de recursos naturales y con esos fondos el FRSI invierte en empresas nacionales y extrajeras. Los FRSI también pueden crearse con dineros provenientes de impuestos.

El uso de un FRSI para financiar la paz (con las ganancias resultantes) seria sin ninguna duda una solución innovadora y única en el mundo. No se puede negar que el uso de un FRSI tiene riesgos pero si el gobierno Colombiano se asesora bien e invierte el dinero del fondo de forma conservadora el fondo podría generar suficiente dinero para financiar la paz a largo plazo. La creación de un FRSI podría necesitar cambios legislativos (como la ley de regalías, asumiendo que los fondos del FRSI fueran provenientes de regalías) por lo cual es esencial que el proceso comience lo antes posible.

La paz de Colombia a largo plazo no depende solamente de la firma de un acuerdo con las FARC, este primer paso, es tan solo el comienzo de un proceso que a largo plazo, necesita contar con estructuras financieras solidas que aseguren la asistencia económica, política y social a aquellas personas que actualmente hacen parte de la estructura de las FARC.

El reto de este proceso de paz es cambiar la historia y el rumbo de un país hambriento por la paz. Fracasar no es una alternativa por lo cual es necesario que desde ya se pueda identificar varios de los retos de la firma de la paz para iniciar a trabajar en ellos, uno de estos es la financiación a largo plazo de los acuerdos y compromisos acordados.